Amiga, amigo, qué decirte...

   Nos hemos encontrado, digámoslo así, en mi hogar. Te hallas ante mí, y es la página una bandada que vuela, vuela, se posa, y logra este entrar en tu vida, aunque no podamos convidarnos con pan, ni vino, ni nada.
   Algunos dirán, "huésped virtual", pero igual algo debe darse al viajero, al vecino que llama a la puerta y así hacer de la web una vecindad grande.

   Entonces, por favor, sírvete de aquí lo que quieras,  y empecemos a crear dulces espacios para desear la vida.

 

Osvaldo Spoltore
Buenos Aires, 12-06-04

 

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