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Jamás
ningún ser humano ha visto a Dios,
por lo tanto, las palabras
que que aparecen arriba, y que Jesús dijo de sí, son muy significativas.
Como se nos ha privado de la capacidad de convivir con el Altísimo y así
para tratarlo "cara a cara", Jesús nos estaba revelando una gran noticia: desde su llegada se podría "ver" a Dios a través de
él.
No literalmente, sino por medio del reflejo de su Hijo, nuestro
Padre empezaba a mostrarse como nunca había hecho
antes acercándonos mucho más a su íntima
morada celestial.
Esto
ha hecho pensar a algunos creyentes lo siguiente. Si el Padre Supremo,
quien aparece en la Biblia como el Creador de Cielos y Tierra,
guía de Noé, de David, de Salomón, y tantos otros,
si el mismo Padre de Jesús hubiera aparecido en esta Tierra con
figura humana: no hubiese dicho o hecho nada diferente a Jesús.
Por lo tanto:
los que estuvieron
atentos a Jesús, sus modales, acciones y palabras, pudieron percibir
vívidamente la Personalidad más grandiosa del Universo, la que nos es
inaccesible. Ellos tuvieron la particular fortuna
de
ver la "imagen" misma del Padre.
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Lista de Cualidades Divinas
Sin
embargo hay que advertir que aun los ojos son herramientas
limitadas, a tal punto que a veces se transforman en un
obstáculo. Pues vemos lo que podemos, y muchas veces
sólo lo que queremos. Éstese atento uno
a cómo nuestras emociones nos empujan a pensar y
sentir antojadizamente en nuestro perjuicio, mientras nos relacionamos
con la realidad, y nos sorprenderemos de lo fácil que
nos engañamos a nosotros mismos. Y esto
no es ningún trastorno de la mente o de nuestra conducta y no
sería inteligente negar lo que es muy evidente. Siempre
será mejor reconocer que no pocas veces el orgullo, el
narcisismo o la exaltación de nuestro ego forman parte de
nuestras formas de pensar, de decisiones y conductas.
Además la voluntad juega su papel. Jesús repitió muchas veces estas palabras:
"quien quiera oir que oiga".
Así de simple, ¿querían o no querían
oír? Y muchos no quisieron, por lo que entonces no
vieron a Dios y se perdieron la experiencia única de admirarlo,
de manera casi literal. Aunque decían amarlo y servirlo, cuando
lo tuvieron cerca, en "vivo y en directo", a través de
Jesús, no percibieron nada de notable.
Ahora, ¿qué hay de nosotros que hemos nacido miles de
años después, muchos que creemos, respetamos, o al
menos, aceptamos a la Biblia como un excelente libro religioso?
¿Nos podría pasar algo semejante? Puede que la
lejanía que se siente de la persona divina, nos haga
sentir a la manera del poeta místico San Juan de la Cruz,
quien decía: "¿Adónde te escondiste, Amado, y me dejaste con
gemido?"
Aunque no se propondrán aquí fórmulas
mágicas, en la Biblia, especialmente en los escritos
posteriores a la muerte de Jesus, como los son los cuatro Evangelios,
se recrean, vez tras vez, los hechos y palabras mientras él daba
discursos y estaba con la gente. Entonces si leemos sobrela vida
de Jesús, ¿qué cualidades o caracteres
subyacentes percibimos de su Padre en la lectura?
Indagar en esto, no debería significar
un gran desafío aunque podría poner a prueba nuestra fe y habilidad de percepción.
Para esta tarea, podríamos empezar
con los pasajes concernientes a la vida de Jesús, y luego seguir
verificando cómo en todas las Escrituras, se vislumbran
las múltiples facetas de una misma gran personalidad.
No es debilidad reconocer, que los que somos firmes creyentes de la
existencia de Dios y de la inspiración divina de La Biblia
enfrentamos el desafío día a día de sentirnos
limitados ante un Creador tan magnífico e inescrutable. Y
es verdad que sólo podemos entender parte de su totalidad,
como si se lo conociera apenas en sus bordes.
Por otra parte, creer en la magnificencia de Dios no significa caer en
una postura de alfeñiques y así perdernos el placer de
disfrutar de su grandeza, ya que no somos ni los primeros ni
los últimos que al esforzarse con humildad y modestia
pueden "ver" la infinidad de los matices de Su Persona, que
aunque infinita, igual nos invita como un padre que
ama y desea tratar con sus hijos.
Como ya se ha dicho, hoy no tenemos a Jesús, pero sí
a las Sagradas Escrituras y a través
de su lectura podemos intentar una aproximación a la persona de su
Padre. Además en toda la Biblia, podemos
prever la personalidad de Dios, en lo dicho y hecho directamente por Él, sus seguidores y profetas.
Aunque no es mucho, hoy es mi deseo compartir algunas reflexiones
que se encuentran en el sitio llamado:
Lista
de Cualidades Divinas
Allí aparece un comentario breve para cada uno de los sesenta y seis
"libritos" ("biblia" en griego), desde Génesis a Apocalipsis,
diferentes frases que enaltecen variados detalles acerca de la
persona del Padre.
Un
Ejemplo
Para
el libro bíblico de Filipenses eligí, en su momento, el versículo
8
del Capítulo 4, que dice,
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"Por
lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno,
todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable,
si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad".
Fil
4:8
Versión
Biblia de las Americas
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Como me parece
evidente que el Padre, que inspiró a Pablo a escribir
el consejo de Filipenses, debe hacer lo que "predica"
a través de sus seguidores a la perfección, este me llevó
a reflexionar acerca de Ël mismo:
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Nuestro Padre
nunca jamás ha considerado cosas malas; siempre considera
lo justo, lo amable, lo puro, lo edificante, manteniendo
bajo control sus pensamientos y emociones a la perfección,
jamás perdiendo la felicidad, la tranquilidad y la paz.-
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Siguiendo con esta idea, de
las palabras de la Biblia, ya sean consejos o acciones, se pueden
extraer
una o más conclusiones sobre la identidad de Dios. --->
Lista
de Cualidades Divinas
Si
es su interés,
usando este método o cualquier otro que destaque alguna cualidad
divina, podrá meditar sobre otras facetas que emergen de
toda la Biblia, especialmente al leer la vida de
nuestro Señor, Jesús, aunque no descontamos encontrar ejemplos preciosos en
la vida de quienes que amaron al Padre antes que nosotros.
Por favor,
le invito a participar enviando su comentario o
completando la Encuesta: USTED Y LA PERSONALIDAD DE DIOS
Y si usted no cree en Dios,
espero que visite --->
¿Existe
Dios?
Es
mi experiencia que de una lectura cuidadosa de la Biblia
se puede llegar a disfrutar de la grandeza y hondura de Dios,
algo que además
de edificarnos, nos permitirá ver la deleitable persona de Dios.
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