La Senda hacia La Libertad Cristiana - Un Aporte

"Cristo nos dio libertad para que seamos libres. Por lo tanto, manténganse ustedes firmes en esa libertad y no se sometan otra vez al yugo de la esclavitud. Gálatas 5:1

Este Texto es Continuación de: Mensaje para quienes sufren abuso espiritual

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Todo aquel que ha vivido y terminado su carrera cristiana correctamente, supo en vida lo que es la real libertad. Jesús prometió a quienes fueran sus discípulos: "...conocerán la verdad, y la verdad los hará libres." (Juan 8:32) Ese era el destino y desafío mientras vivieran, pero para nada era un camino sencillo. Es que desde el primer hombre hasta hoy, todos los que han nacido, no solo que nacieron imperfectos, sino que además han sido lanzados a vivir proyectos de vida de sujeción bajo el yugo de lo que otros han preparado. Y dado que el mundo entero está bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19) ese sometimiento es sumamente férreo y pernicioso en contra de la libertad.

La libertad y autonomía que el Creador le concedió a la familia humana, en un principio, nos fue arrebatada y, por ello, miles de millones de personas de todo tiempo y lugar, nacieron para vivir una vida que ellos -incluidos nosotros- no diseñaron. Sacarse de encima, cancelar semejante atadura monumental es posible, pero les requirió a los cristianos mencionados arriba, una transformación que solo la intervención y bendiciónes de Dios proveen.

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Quiero decir, que poderosas fuerzas espirituales y terrestres han dado forma a nuestras inclinaciones, pensamientos, creencias profundas, amores y aversiones, y esto no es exagerar ni un poco. Es tan "natural" y tan "normal" vivir en las costumbres heredadas, que hasta nos parece extraño ponerlas en tela de juicio. Es que desde el mismo nacimiento se opera en nuestros cuerpos y almas un enclave de motivaciones y mandatos ajenos. Así se nos ha impreso una dirección y un sentido perjudicial. ¿Quiénes son los responsables de este atropello?

Los poderes políticos, religiosos, académicos, económicos y financieros, sumado a la idiosincracia de crianza de parte de los mayores que nos tuvieron a cargo, junto a su cultura, cada uno en la proporción que les tocó, son los responsables de este aparato de sumisión descomunal inoculado desde que eramos inconscientes, siguiendo luego en la niñez, adolescencia y aun en la adultez, con muy poca capacidad de inmunización o rechazo. No todo lo recibido ha sido malo, es cierto, pero el resultado ha sido que tenemos limitadas las capacidades de libre elección concedida por nuestro Creador.

Como es de suponer, por lo dicho arriba, los proyectos de vida que se sobrellevan, han esclavizado y sometido al punto tal de que las víctimas viven creyendo que son libres de elección y que toman buenas decisiones. ¡Una obra maestra del engaño en la que están participando! Y no hace falta ser cristiano serio y devoto para descubrir que es así. Intelectuales de toda época, muchos ateos, han reflexionado en la incapacidad de los sujetos para ser realmente libres. Y aunque alguno de ellos vislumbraron una liberación humana, por el progreso mismo de la vida, han hallado que ninguna liberación vino a libertar las cociencias de los hombres y mujeres para que cada uno viviera experiencias propias y genuinas.

Sirva esta introducción para iluminar la senda de nuestros pensamientos. Ya que estuvimos analizando, en un sitio anterior, cómo diferentes agrupaciones están ideadas para reformar los pensamientos de sus miembros de forma nefasta, cosificándolos, no supongamos que esas personas venían de una libertad suprema para caer en en una primera sujeción. A lo sumo son sometidos que cambian de sometimiento. Y lo cambian, o lo combinan, mejor sea dicho, con otra servidumbre más tóxica o severa. Pero no seamos inocentes, puede que la "original" falta de autonomía diera lugar a que apareciera el deseo de liberación, sin imaginar que ingresarían a un aparato de más sutil dominación. Pues conocemos muy bien sus malas intenciones, (2Cor 2:11) refirien las Escrituras cuando señalan al principal enemigo de Dios y de la familia humana, por lo que no debería extrañarnos semejante patraña.

No debería llamar la atención que entidades que prometen liberación, y reúnen mucha gente con valores humanitarios, sean lugares propicios y emergentes de dirigentes que se autoproclaman salvadores. Si sumamos, también, a perversos y canallas que buscan premeditadamente a ese tipo de grupos de personas dispuestas y si agregamos a otros, de similar calaña, que se encuentran sorpresivamente en ese ambiente ideal para llevar adelante sus tropelías, nos hallamos ante un teatro de operaciones con ovejas y lobos. Con el tiempo terminan todos en peor condición que cuando empezaron.

¿Pero cómo hacer para escapar de cualquiera de estos sometimientos? Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre. (Juan 14:6) Puede que alguna vez hayas escuchado esta declaración. Jesús declara ser camino, verdad y vida, la senda para conocer y llegar al Padre. Esta es la única vía de escape a toda la esclavitud que nos rodea. Las religiones cultos y sectas no pueden suplantar a la única fuente de luz. Tampoco líderes carismáticos ni supuestos grupos de iluminados. Lo necesitamos a Él, como el "remedio" integral que nos estirpe toda fuerza de ocupación que se haya instalado en nuestro ser, que como vimos en párrafos anteriores, no se anexaron nuestro territorio íntimo solamente con prácticas y creencias religiosas.

Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Mateo 11: 28,29 A diferencia de todos, estas fuerzas que se apoderan del prójimo, con métodos taimados y muy bien pergeñados, Jesús invita con amor. No presiona, no ejerce coacción, persuade amablemente, en definitiva desde su propia libertad espera paciente que sus escuchas, con espíritu pacífico y calmo, acerquen sus oídos y corazones a escuchar su Palabra. Por ello, el contraste. A un grupo de abusadores espirituales se les hace imposible demostrar en la acción que tienen el espíritu humilde y paciente que tuvo Cristo.

En vez de eso, son personas que suelen obligar, intimidar, acusar, son astutos pendencieros, ocultadores de designios malvados, incapaces de compartir sentimientos ni acordar nada, aduladores, y todo esto lo hacen, cubriéndose con una pátina de espiritualidad y carisma que engaña a los más inteligentes. Rápidos para envenenar las aguas tranquilas de cualquier grupo de sanos cristianos. A estas personas ya expuestas por Jesús hay que desocultar y enfrentarlas con las armas cristianas, haciéndolos callar si aparecen en nuestra cercanía íntima, limitando su acción al mínimo, esperando que huyan. Y si insisten en quedarse, no temerles, esperando un real arrepentimiento o el momento de su salida.

Entonces Dios dijo: "Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros". Gen 1:26  Esta designación del diseño humano nos da otra dimensión de la naturaleza del Creador y de su Hijo. Si Dios es pura libertad, lo mismo quizo que disfrutara su creación superior hecha a su imagen y semejanza. Esa libertad incluye responsabilidad, no solo de las buenas acciones sino también de las malas. No había garantía de que todo ser humano aprovechara el don otorgado de semejanza para manifestar una voluntad constante de imitar al Creador. Pero los seguidores de Jesús, fueron muy claros en cuanto al espíritu de imitación que movería a los discípulos hacia una excelente y honesta conducta dentro de las iglesias o grupos que a veces, se reunían en las casas. Las acciones a seguir -entre tantas otras- eran las siguientes:

Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga. Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo! Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas. Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos. Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras: «Yo tomaré venganza; yo les pagaré lo que se merecen», dice el Señor. Rom 12:14-19

Entonces, cuando surgen grupos de religiosos abusadores espirituales, con predicadores de Biblia en mano, ¿Es Dios el que tiene la culpa de sus delitos? ¿Por qué descaradamente desoyen los mandatos escritos en sus propios libros sagrados, los cuales leen y enseñan hipócritamente a otros? ¿Fomentan las Escrituras el abuso espiritual? ¿Puede haber abusos en cualquier lugar donde se respeten las sanas recomendaciones leídas en el párrafo anterior del apóstol Pablo?

Esto tiene que evaluarse, pues puede suceder que, como los cristianos desean imitar a Dios, quien es puro y perfecto, seguramente se dirá de ellos que son fanáticos o místicos arrogantes. ¡Quieren ser igual a Dios!, diran a voz en cuello o lo pensarán en silencio sintiendo vergüenza ajena. Seamos realistas, eso va a suceder. Pero si cada uno tiene derecho a ejercer fe en lo que le parezca mejor, ¿por qué escandalizarse de personas humildes, que mostrando modestia, se ponen la vara de los valores lo más alto que pueden, a la altura del Cristo y de su Padre, según las extraordinarias enseñanzas y ejemplos que aparecen en la Biblia?

Ese modelo de conducta es lo que ha recomendado el Creador desde siempre. Y ha sido coherente consigo mismo cuando escogió líderes como representante ante otros, eligiendo personas ejemplares, aun si fueran evaluados por las virtudes humanas ensalzadas por casi todas las culturas del mundo. Tomemos como evidencias, los casos de Moisés, José, Salomón, el Rey de Israel, y el de su Hijo Amado, Jesús.

Para dejar que el lector saque sus propias conclusiones de los cuatro casos, transcribo los textos que relatan obras excelentes, junto a otros textos que podrían buscarse como confirmación.

MOISÉS. Moisés tomó por mujer a una cusita, y por causa de ella María y Aarón murmuraron en contra de Moisés. Dijeron: «¿Acaso el Señor ha hablado sólo por medio de Moisés? ¿Acaso no ha hablado también por medio de nosotros?» Y el Señor lo oyó. Moisés era un hombre muy humilde. En toda la tierra no había nadie más humilde que él.

El Señor llamó a Moisés, Aarón y María, y a los tres les ordenó ir al tabernáculo de reunión. Allí el Señor descendió en la columna de nube, se detuvo a la entrada del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María. Los dos acudieron, y el Señor les dijo: «Escúchenme bien. Cuando haya entre ustedes profeta del Señor, yo me apareceré a él en una visión, y le hablaré en sueños. Pero con mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa, no lo hago así, 8 sino que con él hablo cara a cara, claramente y sin misterios. Él puede ver mi apariencia. ¿Por qué se atreven a hablar mal de mi siervo Moisés?» Números 12:1-8 (RVC) Vea también Num 11:24-30

JOSÉ (Hijo de Jacob). José ya no pudo contenerse. Había mucha gente en la sala, y él les dijo a sus asistentes: «¡Salgan todos de aquí!». Así que estuvo a solas con sus hermanos en el momento de decirles quién era. Entonces perdió el control y se echó a llorar. Lloraba con tanta fuerza que los egipcios podían oírlo, y la noticia pronto llegó hasta el palacio del faraón.

«¡Soy José! —dijo a sus hermanos—. ¿Vive mi padre todavía?». ¡Pero sus hermanos se quedaron mudos! Estaban atónitos al darse cuenta de que tenían a José frente a ellos. «Por favor, acérquense», les dijo. Entonces ellos se acercaron, y él volvió a decirles: «Soy José, su hermano, a quien ustedes vendieron como esclavo en Egipto. Pero no se inquieten ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido. Fue Dios quien me envió a este lugar antes que ustedes, a fin de preservarles la vida. El hambre que ha azotado la tierra estos dos últimos años durará otros cinco años más, y no habrá ni siembra ni siega. Dios me hizo llegar antes ustedes para salvarles la vida a ustedes y a sus familias, y preservar la vida de muchos más. Por lo tanto, fue Dios quien me envió a este lugar, ¡y no ustedes! Y fue él quien me hizo consejero del faraón, administrador de todo su palacio y gobernador de todo Egipto. Génesis 45:1-8 Vea también Génesis Capítulo 44

SALOMÓN (Rey de Israel). Esa noche, el Señor se le apareció a Salomón en un sueño y Dios le dijo: —¿Qué es lo que quieres? ¡Pídeme, y yo te lo daré! Salomón contestó: —Tú mostraste gran y fiel amor hacia tu siervo David, mi padre, un hombre transparente y leal, quien te fue fiel. Hoy sigues mostrándole este gran y fiel amor al darle un hijo que se siente en su trono. »Ahora, oh Señor mi Dios, tú me has hecho rey en lugar de mi padre, David, pero soy como un niño pequeño que no sabe por dónde ir. Sin embargo, aquí estoy en medio de tu pueblo escogido, ¡una nación tan grande y numerosa que no se puede contar! Dame un corazón comprensivo para que pueda gobernar bien a tu pueblo, y sepa la diferencia entre el bien y el mal. Pues, ¿quién puede gobernar por su propia cuenta a este gran pueblo tuyo?

Al Señor le agradó que Salomón pidiera sabiduría. Así que le respondió: —Como pediste sabiduría para gobernar a mi pueblo con justicia y no has pedido una larga vida, ni riqueza, ni la muerte de tus enemigos, ¡te concederé lo que me has pedido! Te daré un corazón sabio y comprensivo, como nadie nunca ha tenido ni jamás tendrá. Además, te daré lo que no me pediste: riquezas y fama. Ningún otro rey del mundo se comparará a ti por el resto de tu vida. 1 Reyes 3:5-13 Vea también 1 Rey 10:1-10

JESUCRISTO. »Han oído la ley que dice que el castigo debe ser acorde a la gravedad del daño: “Ojo por ojo, y diente por diente”. Pero yo digo: no resistas a la persona mala. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, ofrécele también la otra mejilla. Si te demandan ante el tribunal y te quitan la camisa, dales también tu abrigo. Si un soldado te exige que lleves su equipo por un kilómetro,llévalo dos. Dales a los que te pidan y no des la espalda a quienes te pidan prestado.

»Han oído la ley que dice: “Ama a tu prójimo” y odia a tu enemigo. Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual. Si solo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo. 48 Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto. Mateo 5:38-48 Vea también Juan 11:5-44

De las lecturas transcriptas, sacamos lecciones y ejemplos notables. Estos provienen del tipo de personas que Dios ha puesto como modelos de autoridad. Según las Escrituras Su Hijo Jesús es su fiel reflejo. ¿Puede ser entonces que Dios, a quien las congregaciones abusadoras dicen seguir, sea el que ha escogido a estos lideres religiosos u organizaciones que perpetran tantos delitos y crimenes? ¡Todo lo contrario a lo que hemos leído! En general, esta es gente difamadora en palabra y hechos, cuyos pecados incluyen: ocultar a pederastas, dar profecías falsas, enseñar doctrinas que dehonran a Dios, negarles privilegios y honra a sus feligreses, exigirles un camino de vida extraviado y repleto de tradiciones desgastantes, expoliar vergonzosamente los recursos de los humildes para objetivos deshonestos, dividir familias, ser acusadores por envidia de quienes llaman hermanos, persiguiéndolos cuando éstos advierten a todos de sus engaños.

Hemos visto, en el sitio donde se expusieron las 8 Condiciones de la reforma del pensamiento de Lifton (1961), las manipulaciones que se implementan en entidades que ejercen control fuerte sobre sus miembros, cómo se les afecta con una pérdida importante o casi total de autonomía personal y deterioro de su identidad. Esto se corrobora en tanto que los pensamientos y acciones les están siendo "dictados" desde fuera, de forma muy sutil, sobre la base de una jerarquía vertical muy estricta, que se supone además "sagrada". Es ante Dios que serían absolutamente responsables ya sea si obedecen o no lo que Sus voceros (pastores, ancianos, obispos, cuerpos de gobierno, etc...) mandan.

No se les permiten las dudas ni reclamos, aún ante temas muy delicados y obvios, lo que es visto como completamente peligroso, con la excusa del daño que generaría a la "iglesia" o congregación en general. Si la persona ingresa con cierta idiosincracia que la distingue buenamente, la frecuentación del grupo por muchas horas de la semana y bajo los mandatos u observaciones caprichosas o indignas que se dan desde "arriba", va uniformando su identidad con los miembros más antiguos, destruyendo su sana originalidad. El control llega a un punto en que los afectados no pueden darse cuenta del perjuicio personal al que se someten y hasta creen que toda esa actividad es de una superioridad ética que los hace mejores. Si agregamos que en estas agrupaciones, además, hay quienes desde la perversión usan el sistema para su propio provecho, se dan casos gravísimos de degradación en donde el irrespeto a los Derechos Humanos más elementales, consagrados por la Legislación Internacional, son de características altamente vergonzosas.

Otras herramientas de control y manipulación: (i) inocular una mirada maniquea del mundo y de las conductas. "Nosotros somos los puros, los demás unos inmundos". Ellos merecen la aniquilación y el tormento, ya sea inminentemente por Dios o, a veces, por alguna actividad humana terrorista y (ii) esperar perfección de los adeptos, mientras se les pide el cumplimiento de responsabilidades extraordinarias, que como son de imposible cumplimiento generan culpa. Con este panorama de vida irracional, que fomenta el desequilibrio de las emociones, es lo común la aparición de enfermedades psíquicas y la sensación de fracaso vital.

Más allá de la indignación natural que nos nace al conocer estas formas de control sobre el prójimo, para quienes tenemos fe en Dios y conocemos de sus nobles y piadosos propósitos, la repugnancia que proviene de ver el contraste e hipocresía es aun muy superior. Muchas de estas prácticas se imponen a otros en nombre de un Creador bueno, digno de todo respeto y cariño. Quienes hemos decidido darle el corazón, con humildad, cantamos dulcemente junto al salmista: SALMO 23 "El Señor es mi pastor; tengo todo lo que necesito. 2 En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos. 3 Él renueva mis fuerzas. Me guía por sendas correctas, y así da honra a su nombre. 4 Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan. 5 Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos. Me honras ungiendo mi cabeza con aceite. Mi copa se desborda de bendiciones. 6 Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre."

Nuestro Padre Celestial es libre y da libertad a todas sus criaturas, la cual todo cristiano debe cuidar para que no le sea deteriorada ni en un poco. Mientras cuida que dicha libertad honre al Creador de toda La Humanidad, cuyos seres, muertos y vivos, a su debido momento, y en amplia mayoría, disfrutarán de ser liberados "de la esclavitud y la destrucción, para alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios". Rom 8:21

Continuacion: Perseverando en La Libertad Hasta el Fin


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