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I) Sabemos que acaba de publicar un nuevo libro: Ideology
editado por Sage, próximo a
salir en USA y también en español aquí en la Argentina. Nos
gustaría entonces que nos
anticipara un poco sobre su contenido. La primera parte de su libro trata sobre cognición y los
últimos puntos sobre identidad y cognición social. ¿Cómo cree
usted que estas nociones que son más sociológicas que
lingüísticas pueden rastrearse en los textos (orales o
escritos)?
Para mí estas nociones son especialmente de la
psicología social, ellas negocian con la
interfase entre mente y sociedad, qué personas como miembros de
grupos adquieren
representaciones mentales acerca de sí mismas y acerca de otras
en la sociedad.
La relevancia para el análisis del discurso de estos conceptos
es obvia en un marco
más explicativo: ellos explican por qué la gente
habla del modo en que ellos lo hacen, y
cómo ellos son capaces de hacerlo. Además, tanto la
producción como comprensión del
discurso comparten socialmente un conocimiento que juega un rol
prominente, aunque solo como la clase de información que los
usuarios del lenguaje dejan implícito pero
presuponen de muchos modos en sus textos o habla. Lo mismo es
verdad para la expresión de opiniones e ideologías, que se
exhiben a sí mismas en la selección lexical, en varias formas
de las estructuras sintácticas (tales como el uso de las
oraciones pasivas o nominalizaciones en las cuales el Agente es
el fondo), y en muchas estructuras semánticas. También tales
opiniones necesitan ser descriptas en términos cognitivos, esto
es como modelos mentales de la gente acerca de eventos, o de
actitudes socialmente compartidas que ellos tienen acerca de
rasgos sociales. En vez de dejar todas estas nociones sin
explicar, propongo que cada teoría de discurso, y especialmente,
una que sea también explicativa y no meramente descriptiva (como
la gramática discursiva y el análisis conversacional que son
sólo descriptivas) , deberían también tener un componente
socio-cognitivo. Hay muchas propiedades del discurso, tales como
la coherencia, implicaciones, presuposiciones, macroestructuras,
actos del habla, y muchas otras que no pueden ser descriptas sin
recurrir a representaciones o
estrategias cognitivas de alguna clase.
II) ¿Podría referirse a tres nociones muy específicas
que aparecen en su libro como las de
coherencia, consistencia y sentido común?
Son muy diferentes estas nociones. La coherencia es
descripta usualmente en términos de semántica discursiva, y
explicada en términos de relaciones entre las proposiciones
expresadas por las oraciones de un discurso.
Hay dos tipos de significados de coherencia:
a) Referencial (extensional) : Basado sobre las relaciones entre
los hechos (o más correctamente el modelo subjetivo
mental de tales hechos) a los que se refieren las
proposiciones, y
b) a relaciones funcionales entre las proposiciones en sí
mismas, por ejemplo, Generalización, Especificación, Contraste,
Ejemplo, etc..
Consistencia: es originalmente una noción lógica, pero puede
aplicarse al análisis cognitivo de conjuntos de proposiciones,
por ejemplo, toda la gente sabe o cree saber acerca de la
Argentina. Formalmente, esto significa que este conjunto no tenga
aseveraciones contradictorias, tales como p y no p al
mismo tiempo. Pero esto es una idealización, porque en el mundo
real la gente tendrá cantidades de inconsistencias en sus
creencias, algunas veces sin tener conciencia de ellas. Por lo
tanto, propongo que las representaciones sociales al menos sean
coherentes- por ejemplo, que estén basadas en un
número de hechos relacionados.
Sentido común: es una noción vaga usada tanto en sociología
como en psicología social y refiere a las creencias legas (no
científicas) que la gente tiene acerca del mundo, que usan para
su percepción diaria, comprensión, interacción y pensamiento.
Por lo tanto, redefino esta noción en términos de las
representaciones sociales que la gente comparte con otros en un
mismo grupo o cultura. Si estas representaciones sociales son
compartidas por todos los miembros competentes de la totalidad de
una cultura, hablaría de un campo común. Este campo
de interés común (el que puede ser diferente para diferentes
culturas y diferentes momentos de la historia) es el conjunto de
todas las proposiciones que los miembros de una cultura aceptan,
dan por supuesto y por lo tanto presuponen en el discurso
público. El sentido común, también puede ser tomado en un
sentido más amplio, no sólo como creencias compartidas, sino
también, como la gente piensa y argumenta en la vida diaria, es
decir, como un conjunto de movimientos o estrategias, tanto en un
sentido cognitivo (como procesos de pensamiento) como en un
sentido discursivo (como estructuras del discurso).
III) ¿Cómo definiría desde el Análisis
del Discurso y desde una perspectiva del Análisis
Crítico del Discurso a la ideología?
Las ideologías son las bases (axiomáticas) de las
representaciones sociales de un grupo. Por ejemplo, la negación
de la igualdad es una de las proposiciones que subyace a las
creencias racistas o sexistas de grupos de esta índole. Esta
definición es socio-cognitiva y no discursiva en sentido
estrecho, porque las ideologías no sólo se expresan o
manifiestan en el discurso, sino también en otras prácticas
sociales (por ejemplo, las de la discriminación).
Una aproximación desde el Análisis Crítico del Discurso a la
ideología, se focalizaría específicamente en el rol del
discurso ideológico en la producción y reproducción del poder,
en el abuso del poder o en la dominación entre grupos sociales.
Por ejemplo, cómo las ideologías sexistas o racistas se
expresan y reproducen en la sociedad y cómo estas pueden crear o
confirmar la desigualdad social.
IV) ¿Ve usted alguna vinculación entre la globalización
y lo que se denomina el discurso
racista moderno?
No, inmediatamente no. Pero hay vínculos indirectos.
Por un lado, el éxito de la
globalización llevaría a esto, a través de las fronteras
nacionales, la gente necesitaría ser
menos etnocéntrica y menos racista. Sin embargo, desde una
globalización eminentemente occidental, esta clase de hegemonía
económica y cultural de los países occidentales puede, por
supuesto, tener una dimensión racista cuando otra gente y
culturas, reclamen estar siendo consideradas inferiores
explícita o implícitamente respecto del modo en que
nosotros hacemos las cosas. El racismo moderno es en gran
parte étnico o cultural, y precisamente se focaliza en tal clase
de supremacía cultural de nuestra cultura
(occidental).
V) ¿Cuál cree que es la reacción de las Ciencias
Sociales frente al Análisis del Discurso y
frente al Análisis Crítico del Discurso no sólo como teorías,
sino y en especial en el caso de
la primera como método de análisis para estas ciencias?
El análisis del discurso se ha vuelto muy popular en
las ciencias sociales. Tanto es así que los científicos
sociales sienten que deberían hacerlo también y frecuentemente
piensan que lo hacen citando o parafraseando fragmentos del
discurso social. Por supuesto, dificilmente es lo que entendemos
por análisis del discurso. La mayoría de las investigaciones
han mostrado que el análisis detallado del discurso puede
revelar propiedades del contexto social (por ejemplo, de las
relaciones de poder) que de otra forma sería difícil de
precisar.
En este sentido, el análisis del discurso ofrece muchos métodos
sutiles de hacer un análisis de la interacción social y del
discurso social. Desafortunadamente, especialmente en la
macro-sociología y las ciencias políticas, el uso del análisis
del discurso como método o estrategia del análisis de los
datos, es aún marginal.
VI) ¿Cuál diría usted que es la aceptación que ve en
el mundo académico respecto a
trabajos interdisciplinarios de tipo cualitativo como los que
envuelven en general a las
Ciencias Sociales (entre las que incluyo a la lingüística y
más específicamente al Análisis
del Discurso y al Análisis Crítico del Discurso)?
No cabe duda para mí, que una aproximación
multidisciplinaria, cualitativa (como el análisis del discurso)
se hará cada vez más popular, también como un
método en las ciencias sociales, especialmente para
estudios más detallado de casos específicos.
VII) Usted dará una conferencia en el Instituto Gioja de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales para el Seminario
Globalización e Internet. Impactos Multidisciplinarios que
dirige el Dr. Tulio Ortiz, ¿esta experiencia conjuntamente con
su relación académica con el diario Clarín cree que hablan de
una apertura de las otras ciencias y de métodos más
positivistas al Análisis del Discurso y al Análisis Crítico
del Discurso y a metodologías nuevas? ¿Podría además
brevemente señalarnos algún punto de esa charla que vincule al
Análisis del Discurso y al Análisis Crítico del Discurso con
las Ciencias Políticas específicamente?
Como ya dije, las ciencias sociales inevitablemente
necesitarán describir y explicar no sólo grandes y abstractas
estructuras sociales sino que también necesitarán mirar en el
más bajo micro-nivel, en el que tales estructuras son realmente
producidas en la vida cotidiana, por ejemplo, a través del
discurso y otras formas de interacción de los miembros como
actores sociales. Los métodos comunes de las ciencias sociales
(encuestas (manuales), entrevistas, observación participante,
análisis de contenido, etc..) no serán muy relevantes para tal
estudio de las microestructuras básicas de la sociedad y la
cultura. Afortunadamente, veo que mucha gente en las ciencias
sociales se está interesando en el análisis del discurso en lo
teórico y en lo práctico...
Una de las pocas disciplinas en las ciencias sociales
que ( por lo menos en la corriente principal) permaneció
bastante distante con respecto al Análisis del Discurso es la
ciencia política. Esto es lamentable porque la política es
ampliamente hecha por el discurso, y podríamos entender mucho
mejor el proceso político si analizáramos el discurso
político. En mis conferencias sobre ideología, muestro como una
noción eminentemente política como la de ideología
necesita describirse y explicarse, no sólo en términos de
relaciones de poder entre grupos, o simplemente como un tipo de
sistema de creencias; sino como representaciones
mentales complejas compartidas por un grupo y expresadas en
discursos y otras prácticas sociales y políticas. Pero hay
mucho trabajo todavía por hacer en la relación entre la
política y el discurso.
VIII) Sabemos que en el verano dictará un seminario en la
Universidad Católica de Valparaíso para tesistas de toda
Latinoamérica, ¿podría contarnos cuáles son sus expectativas
y objetivos en relación a este emprendimiento?
Este año se cumplen veinte años de la primera
conferencia que di en Latinoamérica,
comenzando con México y Puerto Rico, cuando mi trabajo estaba
todavía limitado a la
gramática del texto y a la psicología de la comprensión
textual. Durante todos estos años he encontrado muchos
estudiantes muy brillantes y altamente motivados , y sus
intereses han sido siempre una de las principales razones del por
qué a mi me gusta enseñar en
Latinoamérica. Pero aunque voy a Latinoamérica a menudo ahora,
puedo ir sólo a pocos
lugares, también porque hay limitaciones financieras en todas
las universidades. Así, en vez de tratar de reunir a los mejores
estudiantes de análisis del discurso en muchos países
diferentes y ciudades, la idea es tratar de reunir a todos estos
estudiantes juntos en una escuela de verano internacional. Este
curso semanal largo supondrá que esos estudiantes sepan bastante
acerca de análisis del discurso de modo que el nivel de
enseñanza y aprendizaje pueda ser muy alto. En efecto, estos
estudiantes pueden constituir la mejor clase que haya imaginado
en toda mi vida. También estos estudiantes, que pueden ser los
futuros profesores de análisis del discurso se conocerán unos a
otros y esto fomentará la necesaria cooperación internacional,
que creo es muy importante también en Latinoamérica... y fue
además la razón por la que ALED (Asociación Latinoamericana de
Estudios del Discurso) fue fundada en Caracas hace alrededor de
tres años atrás. En otras palabras, espero que este seminario
internacional juegue un papel importante estimulando el estudio
del discurso y la cooperación en Latinoamérica. Espero
sinceramente que los estudiantes sean capaces de ganar la beca
para poder viajar y estar en Valparaíso por una semana. Estoy
realmente aguardando este experimento y espero que sea tan
exitoso que lo podamos hacer todos los años.
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